jueves, 31 de diciembre de 2020

Un pueblo más inteligente

 Llevo unos meses en contacto con el mundillo de las smart villages, o aldeas inteligentes. El concepto es atractivo para una persona que vive en un pueblo pequeño y que intenta aprovechar al máximo las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías. He conocido algunos proyectos brillantes, como el del ayuntamiento altoaragonés de Anso, la mancomunidad de Encartaciones, o la iniciativa Apadrina un Olivo, en la que las nuevas tecnologías han venido a aportar herramientas para solucionar problemas existentes en entornos rurales.


El desarrollo del IoT, la ciencia de datos, la nube, las aplicaciones móviles, la extensión de la fibra óptica y de la cobertura 4G permiten pensar en soluciones a problemas que existan o puedan surgir. Por ehemplo, estas navidades nos hemos encontrado en Elburgo con problemas a la hora de celebrar algunos actos tradicionales, como el sorteo de regalos que organiza cada año el Grupo de Mujeres ARGIA, y que se había constituido como uno de los puntos fuertes de la celebración del 24 de diciembre en el municipio.

La solución a este problema la hemos encontrado en el uso de la tecnología: hemos creado el canal YouTube municipal, con el nombre de BurgeluTV. Además de colgar en el mismo varios videos que el Ayuntamiento ha ido encargado en los últimos años, lo utilizamos para transmitir en directo, por streaming, el sorteo de Argia.


La transmisión contó con 12 personas conectadas simultáneamente durante buena parte de la misma. Es una cifra que representa el 5% de la población del municipio, una buena cifra para el estreno de este nuevo canal de comunicación con los vecinos. 

En un futuro seguro que volveremos a recurrir al uso de soluciones de la mano de la tecnología para los problemas que se presenten en la vida de un pueblo cada vez más smart.

Generadores de QR

En mi trabajo es habitual el manejo de catálogos, folletos, tarjetas de visita... elementos entregables que permiten transmitir información de manera gráfica y liviana. Sin embargo, en estos tiempos en los que se recomienda rehuir el contacto y mantener la distancia social, la forma de transmitir información ha de adaptarse a la situación. Así que me estoy volviendo un usuario frecuente de los QR, esas imágenes que combinan líneas, cuadrados, puntos... y que pueden contener, codificada, información de diversos tipos: textos, enlaces a sitios web, datos de contacto...

Los QR se pueden personalizar, modificando formas y colores, o incluyendo logotipos. Una aplicación sencilla, que permite generar QR con múltiples opciones y que nos los deja descargar, una vez generados, en formatos como PNG y SVG, es QR Code Monkey.


Esta aplicación permite generar QR que envíen a páginas web, modificando formas, colores, tamaño y varios parámetros más. Es gratuita, además. Se puede, de manera rápida, crear un QR que permita acceder a la web de la empresa, a un enlace en el que se puedan descargar catálogos o vídeos, o en el que se pueda visualizar el menú de un restaurante, por ejemplo.

Solo tiene un punto débil, y es que solo permite codificar enlaces web. Si queremos crear un QR que codifique tarjetas de visita, textos, el acceso a una red wifi u otros contenidos, una buena opción es QR Code Generator, también gratuita pero que solicita registro para acceder a algunas funciones.


Sea con uno u otro, o con cualquiera de los múltiples generadores de QR que pueden encontrarse en la red, el uso de estos elementos nos puede facilitar la vida en este nuevo mundo sin contacto que nos está tocando vivir.